
Arduo es creer- y más limitados como estamos-, que nuestra realidad material
es tan sólo una ilusión y que nuestra misión en la tierra es y ha sido educarnos
para abrir una brecha que separa nuestra dimensión de la “verdadera”.
Difícil porque estamos diseñados para vivir y desarrollarnos en tres dimensiones,
más una cuarta que es la mente. De ser cierto y basándonos en numerosos
documentos apocalípticos, como las profecías Mayas, la Noosfera y hasta
las enseñanzas Védicas, estaríamos en el final de la cuenta atrás.
Ya todos sabemos que la fecha escogida es el 21-22 de Diciembre de 2012,
tiempo del que disponemos para elaborar todo un patrón ignorado y que nos
servirá para entrar en comunión con la consciencia galáctica y planetaria.
Tendríamos que rediseñar y borrar milenios de historia principalmente
porque llevamos demasiado tiempo haciéndolo mal. Es la ley cósmica y
los humanos no hemos sabido aprovechar la inteligencia con la que fuimos
dotados. En vez de eso la hemos exprimido sólo para beneficio de la realidad material.
Hemos envenenado el planeta azul, nuestra casa y nuestra placenta existencial.
No hemos respetado a los que conviven en paz y armonía con la naturaleza.
Resumiendo: Hemos malgastado la inteligencia que hizo crear a Dios.
Podemos llegar a creer y convencernos de que nuestra vida no es más que
un espejo. Que nuestro cuerpo es una máquina que precisa combustible y
necesidades básicas…Pero eliminar la raíz del ego y desprendernos de lo
material; acabar con el deseo y las emociones, y conseguir la iluminación,
es casi imposible. Podemos incluso percibir esa otra dimensión en los
pasadizos mentales. Bloquear su flujo de energías y buscar otra ruta en
el interior, pasear por la noche oscura del alma ( ese momento en que dudas
de ti mismo y tu lugar en la existencia) y reclamar la consciencia cósmica,
es el principal examen pendiente. La razón que exponen muchos es la de
que entraremos en un proceso de nuevo despertar místico. Una dimensión
desconocida que no está ni arriba ni abajo, izquierda o derecha, ni siquiera
es comprensible por la mente. Es la dimensión real, salir del “Sueño “que
llamaron los Mayas, o el “Maya”Budista, o el Malkut cabalístico.
Los que no están conectados con lo espiritual disponen de un radio
de frecuencia muy pobre, y sólo perciben lo superficial y material.
Hasta tal punto están sobreexpuestos que todo lo que no encaja en su
esquema mental e ilusorio es tachado de falso y arcaico. Y es por el contrario,
lo ancestral, la ruta mágica que todos debemos seguir para lograr la compasión
y el hermanamiento. Ese camino no precisa de falsos profetas ni mesías, ni
grupos o sectas…Está en nosotros mismos y en la onda que “todavía” nos une
a la galaxia. No hay más mundos ni más planetas habitados, existimos por
que somos y fuimos creados, somos la inteligencia que faltaba para el orden
armónico. No hay cielo ni infierno, hay dimensiones de sueño y realidad.
Es muy probable que nuestra misión sea “crear” el amor, la escuela individual
y luego la universidad global. Que nuestro destino sea liberarnos del daño
que han causado nuestros errores. El ego ha destruido la esencia primaria y
ha transmutado hacia los canales negativos de energía. Es perceptible una
desorientación y confusión en nuestra aldea global. Si ya no sabíamos quienes éramos
y hacia dónde nos dirigíamos, ahora hay que sumarle el por qué sufrimos.
Hay demasiada información y se ha saturado la mente y con ella el sentido
de la existencia. Las claves son más sencillas de lo que parece, y nuestro cuerpo
nos puede dar pistas. Si enfermamos tomamos medicina para sanar…Si la vida
está enferma, hay que buscarle un remedio y esa panacea está en nosotros mismos.
Con unos ojos como los nuestros es imposible descubrir el significado del infinito.
Con éstos oídos no podemos escuchar el suave aleteo del espíritu.
No podemos, con estas manos, acariciar el rostro del ser querido que se ha ido.
No podemos degustar el rocío de una rosa estelar.
No podemos oler la lluvia de almas que llora en nuestra tierra rezando por nosotros.
Con nuestra mente no podemos imaginar un mundo feliz hasta que no haya paz
en nosotros mismos. No podemos acceder al lenguaje secreto de la naturaleza y el
cosmos mandando mierda a la atmósfera…No podemos saber si era cierto que
existió Lemuria y La Atlántida, esos continentes que vivieron en la otra dimensión.
No podremos saber jamás si nuestras ánimas más queridas aún tienen cosas que
contarnos. Y todo eso porque no hemos abierto “La Brecha” que nos conecta
al universo y la armonía cósmica.
Volará el águila de nuevo, para dejar una estela de libertad y aprendamos a ver
más allá de la ilusión de la mente. Hay otra realidad paralela a ésta, es una puerta
que permanece cerrada. El sol llegará a la meta y vuelta a empezar…Desde la habitación con vistas de las Pléyades.
es tan sólo una ilusión y que nuestra misión en la tierra es y ha sido educarnos
para abrir una brecha que separa nuestra dimensión de la “verdadera”.
Difícil porque estamos diseñados para vivir y desarrollarnos en tres dimensiones,
más una cuarta que es la mente. De ser cierto y basándonos en numerosos
documentos apocalípticos, como las profecías Mayas, la Noosfera y hasta
las enseñanzas Védicas, estaríamos en el final de la cuenta atrás.
Ya todos sabemos que la fecha escogida es el 21-22 de Diciembre de 2012,
tiempo del que disponemos para elaborar todo un patrón ignorado y que nos
servirá para entrar en comunión con la consciencia galáctica y planetaria.
Tendríamos que rediseñar y borrar milenios de historia principalmente
porque llevamos demasiado tiempo haciéndolo mal. Es la ley cósmica y
los humanos no hemos sabido aprovechar la inteligencia con la que fuimos
dotados. En vez de eso la hemos exprimido sólo para beneficio de la realidad material.
Hemos envenenado el planeta azul, nuestra casa y nuestra placenta existencial.
No hemos respetado a los que conviven en paz y armonía con la naturaleza.
Resumiendo: Hemos malgastado la inteligencia que hizo crear a Dios.
Podemos llegar a creer y convencernos de que nuestra vida no es más que
un espejo. Que nuestro cuerpo es una máquina que precisa combustible y
necesidades básicas…Pero eliminar la raíz del ego y desprendernos de lo
material; acabar con el deseo y las emociones, y conseguir la iluminación,
es casi imposible. Podemos incluso percibir esa otra dimensión en los
pasadizos mentales. Bloquear su flujo de energías y buscar otra ruta en
el interior, pasear por la noche oscura del alma ( ese momento en que dudas
de ti mismo y tu lugar en la existencia) y reclamar la consciencia cósmica,
es el principal examen pendiente. La razón que exponen muchos es la de
que entraremos en un proceso de nuevo despertar místico. Una dimensión
desconocida que no está ni arriba ni abajo, izquierda o derecha, ni siquiera
es comprensible por la mente. Es la dimensión real, salir del “Sueño “que
llamaron los Mayas, o el “Maya”Budista, o el Malkut cabalístico.
Los que no están conectados con lo espiritual disponen de un radio
de frecuencia muy pobre, y sólo perciben lo superficial y material.
Hasta tal punto están sobreexpuestos que todo lo que no encaja en su
esquema mental e ilusorio es tachado de falso y arcaico. Y es por el contrario,
lo ancestral, la ruta mágica que todos debemos seguir para lograr la compasión
y el hermanamiento. Ese camino no precisa de falsos profetas ni mesías, ni
grupos o sectas…Está en nosotros mismos y en la onda que “todavía” nos une
a la galaxia. No hay más mundos ni más planetas habitados, existimos por
que somos y fuimos creados, somos la inteligencia que faltaba para el orden
armónico. No hay cielo ni infierno, hay dimensiones de sueño y realidad.
Es muy probable que nuestra misión sea “crear” el amor, la escuela individual
y luego la universidad global. Que nuestro destino sea liberarnos del daño
que han causado nuestros errores. El ego ha destruido la esencia primaria y
ha transmutado hacia los canales negativos de energía. Es perceptible una
desorientación y confusión en nuestra aldea global. Si ya no sabíamos quienes éramos
y hacia dónde nos dirigíamos, ahora hay que sumarle el por qué sufrimos.
Hay demasiada información y se ha saturado la mente y con ella el sentido
de la existencia. Las claves son más sencillas de lo que parece, y nuestro cuerpo
nos puede dar pistas. Si enfermamos tomamos medicina para sanar…Si la vida
está enferma, hay que buscarle un remedio y esa panacea está en nosotros mismos.
Con unos ojos como los nuestros es imposible descubrir el significado del infinito.
Con éstos oídos no podemos escuchar el suave aleteo del espíritu.
No podemos, con estas manos, acariciar el rostro del ser querido que se ha ido.
No podemos degustar el rocío de una rosa estelar.
No podemos oler la lluvia de almas que llora en nuestra tierra rezando por nosotros.
Con nuestra mente no podemos imaginar un mundo feliz hasta que no haya paz
en nosotros mismos. No podemos acceder al lenguaje secreto de la naturaleza y el
cosmos mandando mierda a la atmósfera…No podemos saber si era cierto que
existió Lemuria y La Atlántida, esos continentes que vivieron en la otra dimensión.
No podremos saber jamás si nuestras ánimas más queridas aún tienen cosas que
contarnos. Y todo eso porque no hemos abierto “La Brecha” que nos conecta
al universo y la armonía cósmica.
Volará el águila de nuevo, para dejar una estela de libertad y aprendamos a ver
más allá de la ilusión de la mente. Hay otra realidad paralela a ésta, es una puerta
que permanece cerrada. El sol llegará a la meta y vuelta a empezar…Desde la habitación con vistas de las Pléyades.
Texto y foto: Juan Gregorio Cairós, 2007-09, LA BRECHA DEL DESTINO.









10 Miradas:
Hermoso planteamiento. Haces un excelente sumario pues el tema da para mucho y tiene diversos caminos que, de ser fieles a la esencia, deben confluir hacia uno solo. Pero no es falta de amor, el amor es increado, está allí siempre como semilla dentro de nosotros, todo lo malo empieza en nosotros y vuelve a nosotros, es falta de amar, porque el amor en esencia es "verbo y no sustantivo". Yo también creo que hemos sido creados por amor. Y en esta creencia hay dos verdades asumidas que no todos comparten: que hemos sido creados y que ha sido por amor y para amar. Los Libros sagrados de todas las religiones lo afirman y nos enseñan esa sabiduría ancestral no contaminada.
Me encantó aquel párrafo que pusiste en negrita sobre la escasa oportunidad que damos a nuestros sentidos y la necesidad de acercarnos a las creencias ancestrales que sí tenían una visión en perspectiva cósmica de la existencia y del hombre, de allí que les era natural formar parte de la armonía del universo y contribuir a ella.
Quizás te faltó agregar que habitualmente no somos capaces de romper barreras físicas como el tiempo y la distancia que son también relativas en una perspectiva cósmica.
Gracias por la valiosa reflexión, inquietante y a la vez pacificadora, perdón por mi nimio comentario, que no está a la altura de "la brecha" que dejaste abierta como un reto.
Perdón Juan, pero olvidé decirte que es una bellísima fotografía, cuando uno es capaz de apreciar la belleza del universo, los temores apocalípticos y de todo tipo, son superados.
Gracias, cariños.
Juan: perdona que irrumpa con insistencia, pero antes de leerte estuve escuchando a The Doors y leyendo a Blake, con tus palabras me llevaste a recordar su "alucinante" máxima: " Si las puertas de la percepción se abriesen, todo aparecería a los hombres como realmente es: infinito. Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna. "
y después de leerte estuve escuchando a Loreena McKennitt en su "Dark Night of the Soul" que me llevó a San Juan de la Cruz, un recorrido redondito, muy a tu altura. Gracias por entreabrir mis puertas.
Saludos cariñosos.
Increíble, Juan. Me alegra saber que, de vez en cuando, cae algún texto tuyo.
Tengo un problema con el reader, no me aparecen tus actualizaciones. A ver si lo soluciono.
Un abrazo grande.
Está bueno leerte. ¡Deberías prodigarte más!
Gracias Amigo...
¿Qué decir ante tal derroche de sabiduría existencial?
Como dices justo arriba de los comentarios, nuestros ojos y nuestras manos son sólo herramientas de nuestro espíritu.
Parece que el fin de este mundo tal como lo concebimos esté cerca.
pero no me imagino que deberá de pasar para que porfin se produzca ese cambio de paradigma que, en principio, nos llevará a un estadio superior.Ni como lo percibiremos en términos de "tiempo". ¿Más cercanos a Gaia? ¡quién sabe!. Hoy hablaba sobre esto con un amigo.
En todo caso, maravillosa y lúcida reflexión la tuya sobre la energía que nos incumbe a todos.
Me encanta como escribes y los temas que tocas Juan. Gracias por compartir.
He llegado por casualidad a este sitio.
Muy hermoso su diseño y mensaje.
Guía hacia la reflexión y la calma.
Desde Chile saludos
Vinka
vinkastu@gmail.com
bellas palabras...siempre las tuyas
extrañaba tus pensamientos y tu profundidad
que mejor que al regresar encontrarlas en mi ruta entre los blogs, un besote mi querido amigo Juan
por suerte siempre estamos a tiempo de llegar a la realidad espiritual, aunque es mejor darse un poco de prisa. De todas formas la Conciencia (o Dios, Brahman o como queramos llamarlo), tan inefable para nosotros, jamás se malgastará, porque nunca ha nacido ni nunca morirá. Gracias por tus palabras, tan interesantes y poéticas como siempre.
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