jueves 7 de octubre de 2010

He abierto la puerta ( de Poemas de Libertad)



He abierto la puerta, cariño,


el pasado vivió con miedo;


Con resuello frío se ha marchado,


lejos de nuestros cabellos.



Ya no tengo tiempo ni ganas,


de entender el sentido de la vida;


¡Tus ojos sombreados de ceniza,


se vuelven a dilatar en fuego!



Y en los labios de una llama,


prendí los besos...y el sentido.


No vayas a ese funeral, mi vida;


¡La juventud no volverá,


aunque tu piel soborne las horas,


y al tiempo cause lástima!



Si lograste llenarte de alguien,


hurtando de las almas de otros;


Dejaré la luz encendida,


de mi espíritu bohemio,


para que vivas con la única fe,


que te regala mis versos.



He abierto la puerta, cariño,


para que salgan tus penas;


Y la emoción contaminada,


del que no supo mantenerte niña.



Tengo menos de una vida,


para vivirla contigo.


No quiero más nicho que tus entrañas,


hirviendo de rebeldía.


Quiero ser viento y tú eres la magia,


que lo libera del hielo.



Eres la canción que me llevo,


imagen que ilustra mi mundo;


¡Eres el fuego más grande,


que conoce mi lecho!


Si aquellos que devoran tu piel,


no saben saborear tu alma;


¡Mátalos en la libertad,


que amo y proclamo!



Porque he abierto la puerta,


y he desenmascarado al destino;


¡Ese farsante que te vendió caminos,


a la gélida desesperanza!



Volemos una vez más, y esta vez muy alto,


pues el vuelo mágico se posa


en la hoguera de tus manos.


No tengas miedo, tus alas se nutren,


de la muerte de un poeta,


que buscando el sentido de la vida,


forjó su espíritu en el viento.



Y desafiaré la templanza,


que me otorgan los años


si un día de estos me cuentas,


que has vuelto a nacer libre.

Juan G Cairós.copyright 2010

miércoles 15 de septiembre de 2010

Una vez fui poeta...

Una vez fui poeta,

en el invierno gaélico y el estío mediterráneo,

me importaba mucho el mundo,

que me proporcionó tanta belleza.

Un vagabundo que recogía versos,

sin vanagloria ni laureles;

¡Sólo porque podía escuchar,

lo que el alma me decía!

Anduve por un cementerio de musas,

resucitando sus pieles,

en la noche neurótica y ebria,

de sueños de mandarina.

Pude viajar sin permiso,

a un punto dónde murió el amor,

y me llevé los restos,

en la urna de mi espíritu.

No le pedí nunca a nadie,

que leyera con asombro mis versos;

¡Sólo un corazón de parafina,

puede derretirse al fuego de mi desdicha!

Una vez fui poeta,

y sepulturero de inspiraciones;

¡Tenía miedo a seguir soñando,

sobre un instante tirano!

Y las dulzuras de aquel océano de glucosa,

dónde embalsamaba horas,

comprimidas en grageas...

Se convirtió en un cieno maldito

y a bordo de mi navío,

¡Canté la balada del anciano marinero!

Una vez fui bardo de nadie,

como la mujer de nadie,

y el hijo de nadie.

Me hubiese gustado hacer el amor,

con Patti Smith en la gélida Alaska;

Enterrarme vivo en los pliegues,

de un Dios anciano,

cercano a mi abuelo y parecido a mi padre.

Pero el mundo va tan deprisa,

que ya no creo más que en

Auroras y Crepúsculos.

Y si alguna vez fui poeta,

también fui un jugador tramposo,

pues en cada verso hay una declaración,

de victoria o fracaso.

Juan G.Cairós. 2010

jueves 26 de agosto de 2010

Sólo a veces...



A veces,


siento como,


una desatada fuerza,


aviva con destreza,


mi mente escarmentada.



Y me dejo llevar,


Como lo hace la marea,


al compás de la luna,


sin sospecha alguna,


y con el alma ciega.



A veces,


lo dejaría todo,


por el mensaje secreto,


que guarda una canción.


Paso a paso va diciendo,


que lo que aquí siento,


es real y no una confusión.



Entonces sopla el viento,


que enardece el rostro,


Y empuja mi cuerpo:


¡Fuego de caña en Cuba,


templado en suspiros de hielo!



¡Y lo dejaría, eh!


Por un paseo tranquilo,


allá en el tiempo detenido,


de las calles de La Habana.


Borrando del amargo diccionario,


unas cuantas palabras,


que hieren cuando se dicen,


y no sirven para nada.



Y vería cómo la madrugada,


llora sudores y agobios,


desgranándose los abalorios,


de vírgenes desconsoladas.



A veces, siento,


Cómo se enfría un verso,


bajo la sombra de una palmera;


y en el ventilador de tu boca,


cómo se refresca un beso.





Porque si el alma fuera caliente,


como la sangre y las entrañas,


una herida en la carne dolería,


pero más duele, compadre,


la que ni el tiempo sana.




Texto y foto: Juan G.Cairós. 2010.

lunes 9 de agosto de 2010

Versos huérfanos

El sol de la moral brilla demasiado en tu cielo.
En una tierra donde nadie se arriesga, y todos
pesan en la pereza artística.
Donde desprecian al “distinto” y lo hunden
en el pantano de la ignominia.
Donde el artista es lo más parecido al peludo
al que tanto adoran y sin embargo lo siguen crucificando.
El sol de la moral brilla demasiado en tu cielo.
Y sus rayos te impiden ver el húmedo verde
que florece en la tierra de la inspiración.
Donde todos son malas copias y se apropian,
de las semillas originales de tu alma,
para plantar y cosechar la suya sin piedad.
Donde la rectitud aleja, según ellos, los demonios
de la vida. De una vida que creó su Dios perfecto.
Donde todo el mundo tiene miedo de avanzar,
y fabrican las piedras de la intolerancia,
para que te quedes en el camino con ellos.
Donde el niño logra ver tus beldades y sigue
la estela de tu verdad con las suaves pisadas de su sonrisa.
Porque el que impidió que la armonía floreciera,
riega a escondidas su libertad con su llanto desesperado.
El sol de la moral brilla demasiado en tu cielo.
En una sociedad cortada a medida de la hipocresía.
Poluta como el nauseabundo aliento del poder.
Porque preferimos tener como Dios el símbolo
que todo lo compra e ignoramos el aleteo invisible
del espíritu. El universo de un suspiro interior.
El pasado que no conocimos, el presente que jamás vivimos,
Y el futuro que nunca veremos.

¿Prefieres malgastar la invitación de tus padres al festín de la existencia?


Puedo vivir sin la droga de la riqueza,
sin que el vicio meza mi alma para satisfacer,
las ansias de un tiempo, que guarda trofeos en la vitrina de la vanidad.
¿Renunciarías tú?
¿Al dedo que tanto señala, y encadena tus sentidos?
Podría quitarme la venda y cantar con la potencia de un verso,
A todo lo que me proporciona placer.
Pero tras el lecho de mágicos colores se oculta una ciénaga
de monocromáticos nocturnos.
Y la noche siempre fue un ángel para el poeta.
No podría vivir bajo un castigador astro que
brilla demasiado y se aviva con el fuelle de la vieja y tirana rectitud.

Porque matarán aquello que tanto amo.
La brisa de la libertad...La misma que envolvió mi primer aliento,
y me enseñó el camino de la consciencia.
La que bebió de los fluidos para cruzar el espacio ignoto,
Y reclamar la carne que daría forma a mi cuerpo.
Sustancia que nutre la vista y el tacto,
curiosamente los sentidos que despertaron la fe.

domingo 25 de julio de 2010



No acabarán con la innata rebeldía,


de aquel que con una sonrisa ilustra;


Su forma. Su estilo. Su vida.


Convirtiendo lo que toca en poesía.



Pues nací con la tierra para mí y elijo,


educar mi alma, y jamás envejecer.


Arrasaría al que intentara corromper,


la pureza inquebrantable de mi hijo.



Las plumas de mis alas, versos rabiosos,


están hartas del lodo de la mentira,


algún día renacerán para destrozarla,


a fuego, piedra, hielo, beso o lira.



Creció el niño que jugaba a las palabras,


Y soñaba tardes. Y las tarden soñaban,


que algún día, el niño vería todo claro,


cuando el dolor su espíritu limpiara.



Y sólo verá que ya ni mueren sino matan,


el aire, el agua, el alma, la tierra.


Para ellos, para nadie, para nada.



Entonces afilará su lengua siempre callada:


¡Caiga sobre la espesura de la existencia,


mi poesía amarga y ensangrentada!




Juan G.Cairós. 2010

sábado 12 de junio de 2010

Mi bebé Liam





Era muy sencillo, sólo había que abrir el editor de texto y escribir dejándote llevar.

Pero no lo he hecho hasta hoy por muchas y diversas razones, una de ellas porque

la paternidad es muy absorbente. Lamento, por aquellas personas que me leían

asiduamente, la dejadez y ausencia, sólo espero que me comprendan.





Liam vino al mundo el 31 de marzo de 2010 con una ilusión tremenda.

Su presencia es más fuerte que la poesía y mi tiempo se rinde a sus encantos.

La llegada de mi hijo fue como un tornado que arrasó todo el esquema mental;

si antes, y pasase lo que pasase, tenía únicamente pensamientos subjetivos, ahora

siento que lo que experimento sencillamente lo comparto, como que una parte

de mí vive en él y allí se quedará.



Liam es tangible y no volátil como el vapor de un sueño; es una luz que resquebraja

los oscuros muros que edificó la sombra cuando atravesó aquello que llamamos alma.

Disipa la tenebrosa niebla de la desesperanza con el poderoso destello de sus pupilas.

Es más puro que cualquier amor habido y por haber, pues su dulce dependencia tiene

la fuerza inconsciente de doblegar el orgullo y dejar hincada a la vanidad.

Su nombre es Guillermo en irlandés, como William o Wilhem. Queríamos que

tuviera el verde esperanza de una tierra que amo como es la vieja Erin, y la

misma cadencia que el nombre de pila de mi poeta preferido, Shakespeare.



Se adelantó dos semanas, parece que aquella noche de inquieto plenilunio tuvo parte

de culpa, pues coronando la madrugada del 31 de marzo, la luna llena arrojaba

todo su cerúleo influjo haciendo remover los líquidos vitales.

Ahora tiene dos meses, unos preciosos ojos de color azul tormenta, tirando a ceniciento.

Lo que más me embriaga es su olor. El aroma perfecto de un bebé no tiene parangón, es

una fragancia única e irrepetible.





Ser padre es más que cumplir con los deberes. Es como si un ignoto brebaje te llenara las venas de renovado brío; fortalece tu mente con sobredosis de orgullo y te prepara para afrontar la vida con el noble instinto de la protección. Ser papá es la hostia de bueno. No le pido nada a mi hijo, sólo me basta amarlo. Quién nació del viento será

una cálida brisa hasta que esté listo para convertirse en un huracán si es su deseo.

Si bien lo único que le reprocho es que con su nacimiento me ha hecho un ser más

sufridor de lo que ya era...¡Ay, santo reproche!, también tendré que pedirle perdón

por haberlo traído a este mundo de atribulado rostro, de momento y hasta que se de cuenta, no faltarán los colores en su espacio.



Liam vino con un ciclón de versos atrapado en su inocente boca. Unos labios diseñados

para robar los besos que quiera. En su aliento se teje la ilusión que necesito cada día; verlo crecer es darle la bienvenida a la madurez, pero también es la mejor terapia

para dignificar los aciagos e inolvidables recuerdos, sepultando para siempre lo que ya no sirve.

Describirlo es todo un ejercicio poético y pide a gritos un poema. Verlo dormir,

comer, reír, moverse...Que por sentimientos así nació la poesía, como la forma más bella que tiene el hombre de contar lo que siente, a propios y a extraños.



Lejos queda el invierno de la vida, florece una nueva primavera en las estaciones

sombrías de mi existencia. Y me he animado a publicar estas líneas gracias a la

primera sonrisa que nos ha dedicado, que ha sido como un soplo de ánimo y profunda dicha. Un año después de la marcha de mi padre volvemos a tener otro miembro en

la familia y nos llena de una felicidad nunca antes experimentada.




Ya tiene hasta canción favorita, y digo favorita porque estando en el vientre de su madre su papi ya le ponía Stranger in the Night de Sinatra y es la que utilizamos como nana. También clásicos de Sam Cooke o incluso los Stones; las damas de la canción gaélica, música celta, y hasta el “Beat on the Brat” de los Ramones.

Bueno, pues sabiendo el porqué de esta larga ausencia, ya entenderéis porqué necesito

pasarme una larga temporada en el reino de la felicidad, la culpa es de un ser que me

ha devuelto las ganas de vivir...Por cierto, busco trabajo, que este es mi blog y pongo lo que me apetece. Y respecto a la poesía...A día de hoy es la enfermedad menos curable y duradera que he tenido nunca, así que madurando están esos poemas que espero

recoger algún día en un hermoso y sincero libro.





Gracias por leerme, os deseo lo mejor y anímense a perpetuar vuestros genes, la vida os necesita, muchísimo, pues el mundo se nos queda sin soñadores y sólo los soñadores equilibran con sentido y belleza un planeta que de seguir así se volverá inhóspito e

irreconocible.







Juan G.Cairós. Junio de 2010.

jueves 14 de enero de 2010

20 céntimos y un botón (Poemas de invierno)



20 céntimos y un botón,
es todo lo que ahora tengo;
En el mismo bolsillo del abrigo,
que calienta mis manos en invierno;

Donde a ciegas, pero caliente
guardo una carta que palpita,
por el corazón de un beso.

Aunque no deseo con la palabra,
porque se repite y no puedo,
porque ya lo dijeron otros,
y cansarte no quiero.

Convoco tu alma en la noche,
bajo el anaranjado aguacero,
que solloza la farola en la calle,
sin más paraguas que tu recuerdo.

Navego en tu sudor, inflamado aceite,
que en tu lustroso cuerpo,
despierta el vetusto animal,
derritiéndose en el deseo:

¡Se funde mi noche en tu aurora,
como el metal en el fuego!

Siempre acude, la vaga estela,
del amor pasado, el verdadero,
el que se detiene en el rostro,
desenfocando el resto.

20 céntimos, un botón,
y una carta que ya no leo;
Porque siempre toca perder,
cuando se lucha contra el tiempo.
Texto y fotos: Juan G.Cairós. copyright. 2009

viernes 18 de diciembre de 2009

Caminemos juntos


¡Por la luz o la sombra, en el viento y la tempestad...caminemos juntos!




Una etapa que llega a su fin y otra que comienza. Recomponiendo tu partitura,
como el aullido de aquel Lobo Estepario o como aquella renuncia depresiva
que condujo a San Juan de la Cruz al éxtasis divino.
Al mismo tiempo que el “Time” de Pink Floyd aterrizando en el lado oscuro de la Luna.
Así es, cómo dudando, engendras sabiduría… aunque llames a la vida
a un ser que existía ya en el reino silencioso de la pureza.
Así es cómo te conviertes en padre después de que se haya ido el tuyo propio,
pues fue con él con quién aprendí que ante el misterio de la muerte todos volvemos
a ser niños de nuevo.

“El hijo que se volvió padre de su padre” y ahora…El hijo que espera un hijo.

La luz de Caravaggio visitó la mañana. Arrojó su cálido aliento sobre nuestros
desnudos; materia con resaca de luna y constelaciones. Después de espiar tras
la ventana más bien discreta de la azotea, cómo se desvestía la dama capricorniana
bajo las piernas de Orión, despedí a Aldebarán con una sonrisa aria.

La noche y su arte oscuro... Ninguna distinta...me fui a la cama con los versos de Dylan Thomas, la oración de cada noche siempre es un quejumbroso poema.
En el lejano oeste se prendía el firmamento. Una tormenta atlántica entraba en Tenerife.
Los truenos, como tambores de guerra, fulminaban el silencio, mientras una lluvia muy
fina iba meciendo mi espíritu.

Dos años de intensa poesía. De despertares y sepulturas. De delirios de grandeza o
de braceos por el océano de las mentiras, no lo sé, pero aquí están, en la gaveta de la
frenética juventud. Ya no seré Werther ni encontraré a mi Carlota. Un pobre Hamlet
que buscando en el fondo del río a su Ofelia... halló a Virginia Woolf.
Pero como todo, siempre meto la mano en mis bolsillos, cojo lo que puedo, y esparzo las semillas de la duda por la árida y caótica existencia.

De todas formas ¿Qué importa?...Espero un hijo varón para finales de Abril.

Y debo enseñarle, modestamente, qué camino debe seguir para que le alumbre la
dicha y que evite, en la medida de los posible, caer en el pozo de la desgracia.
Intentaré, con mis abrazos desinteresados, encendidos de amor, que viva al ritmo
de la tranquilidad y el sosiego. Demasiado veloz el tiempo que le tocará vivir;
demasiados tonos grises para un momento que debería ser multicolor.
Después de infinitas lecturas y búsquedas filosóficas...de Sartre, Camus y más viejos...
No sé si tiraré a la hoguera los libros de Steiner, Nietzche o Hesse; los ensayos
pseudo-espirituales de los místicos, sean judíos o sufíes, hinduistas u occidentales.
No sé si quedarme con el libro de garabatos de mi hijo y que se joda el mundo.
No sé si escribiré poesía o leeré a otro poeta, sólo sé que ya no sé nada, como aquel.
Y todo porque, ante un hijo, el milagro de la vida, lo demás carece de
interés y queda en segundo plano.
Y ya que todo, se basa en nacimiento y muerte, celebro la vida que se formó de mi
sangre.

Las raíces del cariño están creciendo al frescor del alma, sanas y fuertes. Ahora no hay más vida, aparte de aquella que se vive en el sordo mundo de los sueños. Adioses para unos, bienvenidas para otros, y los que ya estamos... consumiendo el tiempo que debería estar devorando el amor. Porque los años son como castigos cuando el amor se embarca
y no vuelve. Porque todos ansiamos dar forma a nuestros ensueños, materializar lo que
nos agrada y deshacer lo que nos aflige.



¿Y por qué todo esto?... de la misma forma que compartimos nuestras penas, hay que
compartir nuestras alegrías...y además, un puñado de dudas.
¡Nos vemos en el examen final!

Fotos y Texto: Juan G.Cairós. Diciembre 2009

domingo 29 de noviembre de 2009

Al amor un poema



No liberes todavía ese suspiro,
que recluido lleva mi nombre.
Ese impalpable testigo, que yo,
¡Alguacil de su espíritu!
Custodio en tu sagrada boca.


No lo dejes escapar,
aunque este ímpetu no lo alcance;
Te pido, bajo el silencio de la distancia,
que me tengas presente.
¡Y alargues mi sonrisa en tu memoria!

Cultívame en el campo de tu frente,
santuario del beso y su alma;
¡Que la huella de mi aliento,
pise suave, la delicada hierba,
de tus gráciles pestañas!


Para cuando la ruina de una sombra,
oculte de cenizas mis días;
Y el perdón del tiempo,
se santigüe frente a mentiras de yeso.
Para cuando enmohezca esta piel,
y su caliente pulpa,
desluzca en el otoño de la vejez;
¡Ya se habrán arrepentido los vientos,
de socorrerte en el destino!

Y la luz devota de tus ojos:
Aquella que devoró mi existencia,
en cada pestañeo juguetón;
Y convenció a los míos,
de que no hay otro arco iris,
como el de tu graciosa ceja.

¡Se esfumará en el eco del olvido!

No liberes todavía ese suspiro:
Ya no soy aquel adolescente,
que imploraba ridículas atenciones.
No hasta que te diga con una lágrima,
¡Que en su apagada voz resido!

Porque ya no me queda otra:
Que concebir una vida quebrada,
entre las lóbregas grietas de tu silencio.
Asumir que cubrirán tus labios,
los besos intrusos que borrarán tu leyenda.
Y con ellos disuelto:
¡El polvo que fue, genio por tu amor!




“NO LIBERES TODAVÍA ESE SUSPIRO” “AL AMOR UN POEMA” Juan G.Cairós.
Copyright. 2008/09

sábado 24 de octubre de 2009

Poema con prisa


Pero lento,

como el parpadeo de una emorada,

como el castigo del karma.

Y ebrio, buscando el sentido,

de una mirada tranquila,

y sincera como un brote de brisa,

creciendo en tu rostro.


Aunque por dentro,

un alma en diatriba,

le eche mal de ojo al destino,

y sucumbe al espíritu,

de algún duende orotavense.


Sansón, si, como aquel

que perdió su cascada rizada,

y entre sus canas entona,

-empíreo por momentos-,

un poema con prisa.


Escribiré, aunque sea el polvo del tiempo,

quién lea mis versos,

o sea morada de arañas,

este lienzo ahora límpido.

Teniendo el cielo como ahora,

poco importan las letras.

Toc, toc...
La vida llamó;
Despertó para mi,
el destino, o un hijo,
que nacerá en Abril.
Lágrimas, sonrisas, dolor, poesía...

martes 22 de septiembre de 2009

EN PRIMERA PERSONA






Nunca les he hablado de lo que pienso respecto de…
Sigo buscándome, en primera persona, porque de eso se trata. No podría, ni debería,
adaptarme a la vida de otros. No vivo para ser una persona de minorías y limitaciones.
No ambiciono nada por lo que puedan crucificarme de materialista, sólo persigo un sueño. Ésta vida se ha quitado la máscara y se muestra como una gran escuela, aunque
para unos sea un circo, un teatro o un infierno. Cuando me place narrar un sentimiento
escondido, caliento los dedos y me pongo a escribir.
Por coherencia y trasparencia lo hago para mí, aunque la posteridad se declara en cada
línea y como en un combate contra el tiempo, reclamo los ojos del presente para que
sea testigo de mi paso por la existencia.
Se puede decir que nací “armado” y “almado”, definiéndome y puliendo cada hora,
a pesar de malgastar el tiempo.
Alargo el pensamiento al límite para luego recular y volver a plantearlo todo de nuevo.
Llevo mucho sin escribir pero unas copas de vino me devolvieron las ganas.
También hacía bastante que no me hallaba en soledad y yendo a por más vino fue
cuando encontré la tumba del pasado. Reflexioné junto a las sombras que una luna
llena desparramaba sobre la terraza. Una canción para nutrir el amor propio y cientos
de recuerdos…Cientos de recuerdos.

Pero el pasado es un cobarde por culpa del tiempo y aunque el presente muere cada
segundo, sólo queda confiar en que se pueda persuadir al futuro para que espere un poco. Un periodo de crisis donde al parecer los viejos caciques ya no lo son y los
nuevos ricos pululan por el mundillo rosa, incluso en la política. Los que daban
trabajo y que aún lo ofrecen, recortan personal para compensar su nivel de vida.
Todo esto mientras escucho el “Money” de Pink Floyd y sin un puto euro…las ironías
de la vida. Mi nevera enfriando el vacío y congelando la oscuridad; un estado de ánimo
que oscila según la intensidad del brillo de mi buena estrella.
Y llevando el pensamiento al límite, ¡cómo no!, no podría ser de otra manera.
Es aquí cuando empiezas a hacer análisis y radiografías de tu lugar en este globo
suspendido:



¡Joder, me he dado cuenta que no tengo profesión!...


Soy tan libre (y tan esclavo) que
puedo escoger en cada momento lo que deseo ser, o conformarme con vivirlo a cuentagotas pero haciendo algo que no me gusta. La cosa es ganar dinero para poder
contarlo. Pero como nací y fui criado pobre, no me queda otra que apurar las horas
que me quedan de vida. Encima, para más comedia, mi vocación es ofrecer y servir,
con los bolsillos del pantalón lleno de parches, pero con los del alma rebosantes de
sueños e ilusiones. Como estoy acostumbrado a que no se materialicen los ahogo
en una botella y los trago a sorbos.

Respecto a los placeres terrenales…Parece una alternativa lícita y hasta adictiva,
pero ni empieza ni acaba, ni frío ni calor. Me llenan otras cosas y en eso soy muy
perseverante y fiel. No envidio ni copio a nadie, y estoy harto de escuchar y
que no me escuchen. Harto de esperar y disfrazarme de una falsa rectitud,
inventada para mantener el ego a raya y conseguir que aflore la supuesta humildad.
En una selva manda el más fuerte y el más listo, y la naturaleza te concibió
como ser inteligente, individual y genuino: ¿Por qué renunciar a la libertad?

Puedes disfrutar de otros, arrancarles la piel a besos, absorber su esencia y compartir
su tiempo. Pero al final, siempre… estás sólo. Quitando todo lo material que te rodea,
no somos más que una nebulosa invisible y pensante.
Escribir, escribir, escribir. Caminar, correr, volar. Ser o no ser.
Amor, sexo, familia, amigos, trabajo…Arte y escuela. Podría salir a flote y dejar de
bucear por los abismos de la mente, esquivar los obstáculos y emprender el vuelo.
Aunque ello suponga despellejarme el alma y obedecer los designios de lo puramente
físico. Total, ya estamos en la onda superficial y a los que le han ido bien en la vida
no se preocupan más que de números y cuentas. Eso sí, el precio a pagar es que cuando
llegue el momento de dejar el barco no podrá llevarse más que una colección de memorias y un puñado de resuellos. Si algún día las palabras fueran pesadas según
su valor y cobraras por ello, prefiero que me las canjeen por eternidades de felicidad,
sólo así podré decir que mi vida tuvo sentido y serví en lo que siempre me gustó.
Podré decir con la boca llena que viví mi sueño, obtendría unas alas flamantes y
nuevas y despegaría hacia el infinito. El resto es pura literatura o brutal ficción.






Juan G.Cairós. 2009

domingo 26 de julio de 2009

LA BRECHA ( Existencia y Apocalipsis) (1)


Arduo es creer- y más limitados como estamos-, que nuestra realidad material
es tan sólo una ilusión y que nuestra misión en la tierra es y ha sido educarnos
para abrir una brecha que separa nuestra dimensión de la “verdadera”.
Difícil porque estamos diseñados para vivir y desarrollarnos en tres dimensiones,
más una cuarta que es la mente. De ser cierto y basándonos en numerosos
documentos apocalípticos, como las profecías Mayas, la Noosfera y hasta
las enseñanzas Védicas, estaríamos en el final de la cuenta atrás.
Ya todos sabemos que la fecha escogida es el 21-22 de Diciembre de 2012,
tiempo del que disponemos para elaborar todo un patrón ignorado y que nos
servirá para entrar en comunión con la consciencia galáctica y planetaria.
Tendríamos que rediseñar y borrar milenios de historia principalmente
porque llevamos demasiado tiempo haciéndolo mal. Es la ley cósmica y
los humanos no hemos sabido aprovechar la inteligencia con la que fuimos
dotados. En vez de eso la hemos exprimido sólo para beneficio de la realidad material.
Hemos envenenado el planeta azul, nuestra casa y nuestra placenta existencial.
No hemos respetado a los que conviven en paz y armonía con la naturaleza.

Resumiendo: Hemos malgastado la inteligencia que hizo crear a Dios.

Podemos llegar a creer y convencernos de que nuestra vida no es más que
un espejo. Que nuestro cuerpo es una máquina que precisa combustible y
necesidades básicas…Pero eliminar la raíz del ego y desprendernos de lo
material; acabar con el deseo y las emociones, y conseguir la iluminación,
es casi imposible. Podemos incluso percibir esa otra dimensión en los
pasadizos mentales. Bloquear su flujo de energías y buscar otra ruta en
el interior, pasear por la noche oscura del alma ( ese momento en que dudas
de ti mismo y tu lugar en la existencia) y reclamar la consciencia cósmica,
es el principal examen pendiente. La razón que exponen muchos es la de
que entraremos en un proceso de nuevo despertar místico. Una dimensión
desconocida que no está ni arriba ni abajo, izquierda o derecha, ni siquiera
es comprensible por la mente. Es la dimensión real, salir del “Sueño “que
llamaron los Mayas, o el “Maya”Budista, o el Malkut cabalístico.


Los que no están conectados con lo espiritual disponen de un radio
de frecuencia muy pobre, y sólo perciben lo superficial y material.
Hasta tal punto están sobreexpuestos que todo lo que no encaja en su
esquema mental e ilusorio es tachado de falso y arcaico. Y es por el contrario,
lo ancestral, la ruta mágica que todos debemos seguir para lograr la compasión
y el hermanamiento. Ese camino no precisa de falsos profetas ni mesías, ni
grupos o sectas…Está en nosotros mismos y en la onda que “todavía” nos une
a la galaxia. No hay más mundos ni más planetas habitados, existimos por
que somos y fuimos creados, somos la inteligencia que faltaba para el orden
armónico. No hay cielo ni infierno, hay dimensiones de sueño y realidad.
Es muy probable que nuestra misión sea “crear” el amor, la escuela individual
y luego la universidad global. Que nuestro destino sea liberarnos del daño
que han causado nuestros errores. El ego ha destruido la esencia primaria y
ha transmutado hacia los canales negativos de energía. Es perceptible una
desorientación y confusión en nuestra aldea global. Si ya no sabíamos quienes éramos
y hacia dónde nos dirigíamos, ahora hay que sumarle el por qué sufrimos.
Hay demasiada información y se ha saturado la mente y con ella el sentido
de la existencia. Las claves son más sencillas de lo que parece, y nuestro cuerpo
nos puede dar pistas. Si enfermamos tomamos medicina para sanar…Si la vida
está enferma, hay que buscarle un remedio y esa panacea está en nosotros mismos.

Con unos ojos como los nuestros es imposible descubrir el significado del infinito.
Con éstos oídos no podemos escuchar el suave aleteo del espíritu.
No podemos, con estas manos, acariciar el rostro del ser querido que se ha ido.
No podemos degustar el rocío de una rosa estelar.
No podemos oler la lluvia de almas que llora en nuestra tierra rezando por nosotros.

Con nuestra mente no podemos imaginar un mundo feliz hasta que no haya paz
en nosotros mismos. No podemos acceder al lenguaje secreto de la naturaleza y el
cosmos mandando mierda a la atmósfera…No podemos saber si era cierto que
existió Lemuria y La Atlántida, esos continentes que vivieron en la otra dimensión.
No podremos saber jamás si nuestras ánimas más queridas aún tienen cosas que
contarnos. Y todo eso porque no hemos abierto “La Brecha” que nos conecta
al universo y la armonía cósmica.

Volará el águila de nuevo, para dejar una estela de libertad y aprendamos a ver
más allá de la ilusión de la mente. Hay otra realidad paralela a ésta, es una puerta
que permanece cerrada. El sol llegará a la meta y vuelta a empezar…Desde la habitación con vistas de las Pléyades.


Texto y foto: Juan Gregorio Cairós, 2007-09, LA BRECHA DEL DESTINO.

martes 21 de julio de 2009

NO SÉ NADA










NO SÉ NADA








No sé nada,


sólo que soy libre.


No sé nada...





No digas nada,


no hagas nada,


no mires nada;


Es el amor quién me lo dice.





























TENÍA QUE SER




Tenía que ser, invisible el silencio,
oculto y tuyo, sólo tuyo,
el velado pensamiento.
Incierta el alma, opaca la sangre,
el refugio tranquilo,
el arroyo bermejo.


Tenía que estar, escondida la ofensa,
orgullosa la culpa, cansada la pena.
Tenía que ser,
el aliento sin miedo,
al pulso del aire,
transparente y no negro.


Tenía que estar, protegida la pureza.

Lo que fui y seré,
seguro y firme,
con la dureza de un diamante,


y lo sutil del viento.

A ratos conmigo, casi siempre contigo,
en el diálogo alimento,
de excursión por la carne,
cuando viajo por tu cuerpo.

Tenía que ser, una vieja canción,
porque ya no soy nuevo.
Poeta porque me molesta,
guardarme lo que quiero.

Pero sólo en mí me aburro,
y tus ojos deseo;
Mi colección de imágenes,
O esta papelera de desesperos.

Al que odia y no avanza,
Al que labra sólo el ego,
Al que prefiere lo que toca,
E ignora lo de dentro.

Al que ya no sabe reír,
sin contar con un tercero,
Al que no supo desprenderse,
Del rencor, que es lo mismo…a estar ciego.


A ese no lo abrazo,
porque con mis brazos no puedo,
lo hago cuando estoy sólo,
como ahora, con un verso
.

Tenía que ser, etéreo el silencio,
oculto y tuyo…callado.
Lo que más amas, o tu esencia,
es lo que yo más echo de menos.















NOCHE QUE ESCUCHA




Noche que escucha,
la lectura de tu hálito.
Mujer metáfora,
escalas por la hipérbole,
de mi admirada sombra.
No mires
Al mundo que cansado,
encoge sus rodillas.
¡Mírame a mí!
Al que estudió el amor,
cuando más me prohibía.

Noche extraña y mimosa,
de errático paladar,
y amargo pomelo.
A la mujer metáfora,
que gatea por el verso;
¡He visto en tu boca,
de colmillos hirientes!
Absuélveme de la culpa,
que envuelve tu inocencia.

Noche sucia,
de improvisada embriaguez,
e improvisado poema.
De lo que surja y nazca,
de esta sangre de silencios.
De mi existencia …suspensiva,
y líneas discontinuas…
Vierte la hemorragia de un diálogo,
en las venas de mi soledad.


Noche, no negocies,
con mi alma gratuita.
No…ni le digas a nadie que…
Cayendo está la pasión
por la comisura imaginada,
… el rosado pezón.
El vientre y el fuelle,
muslo, nalga, comezón.




Juan G.Cairós. copyright. 2009

lunes 29 de junio de 2009

JOSE MANUEL PÉREZ,COMPOSITOR










Para los antiguos celtas gaélicos irlandeses un “Anam Cara” (Amigo del alma)
era aquella ánima que encuentras por el camino y con la que conectas al instante.
Es tu “otro yo” , comparten un destino y su abrazo existencial permanece
puro e inquebrantable. Algo así sentí una tarde de verano de 1991, cuando
escuchando las ondas analógicas de la fm, en plena fiebre de adolescencia
y magia, pude disfrutar de la fanfarria-fanfarrona del Main Title de Star Wars.
Lo echaban en un programa llamado “Cámara y acción” en una emisora muy
nuestra, que en su momento se llamaba “Radio Norte”, en Tacoronte, Tenerife.
Su inconfundible ejecutor era Jose Manuel Pérez, (mi Anam Cara), un tauro
llenísimo de talento como presentador y un amante empedernido de la música
cinematográfica. Compartíamos esa y otras pasiones hasta que tuve la
oportunidad de conocerle en persona. También yo quería hacer un programa
en dicha emisora y llevé mi proyecto de música negra, que por aquel entonces,
junto al score y la soundtrack, era de mis predilectas. La tarde- noche aquella
lo conocí de casualidad y fue un encuentro que decidió para siempre nuestro
rumbo. Nos tropezamos en mitad del estudio. Jose Manuel llevaba un vinilo
de Superman, score compuesto por nuestro adorado John Williams.
Le pregunté si era él el que conducía cámara y acción y el resto fueron
ventanas que se abrían. Nuestra amistad fue y será inmaculada,
por muchas razones, no sólo musicales, pues en su carácter y paciencia he asentado mi
predisposición bohemia. En su cálida y mágica presencia, en su delicada voz
y mirada cristalina, hallé un mundo tranquilo e ideal para un soñador como yo.


Nació en Tacoronte, Tenerife, el mismo año del estreno de la trilogía de Coppola
sobre gángsters sicilianos. El mismo año de "Ultimo tango a Parigi", "Cabaret" y "Superfly".
Estudió informática, lo que valió para su actual profesión, Animación 3D y Motion
Graphics. Diseñador gráfico para entendernos. Para ver alguno de sus trabajos
http://www.dsr3d.com/. Esta interesante criatura primaveral me condujo a mirarme frente
a un espejo, donde compartía un mundo casi onírico y poético. Su rebosante
imaginación desposó con la mía y juntos emprendimos un viaje dentro de una
burbuja espacial hacia las dimensiones sonoras del séptimo arte. No tardé en
incorporarme a su equipo radiofónico y las tardes de todos los sábados le dedicábamos
unas horas al cine. Fue la etapa más mágica y reveladora de toda mi vida. Crecimos en unos ochenta plagado de iconos, de cultura y mística autodidacta.
Me acuerdo de un especial de Blade Runner y el cine fantástico. Al llegar a casa y
encender el televisor estaban reponiendo la película de Scott. Algo parecido nos
pasó con Superman y el Love theme (de mis preferidos del cine). Con la serie
dedicada a Hitchcock y el cine de terror casi nos cuelan el hacer la ouija (cosas de niños)
Pero sin duda fue Star Wars e Indiana Jones, Encuentros en la tercera fase, Tiburón,
E.T y casi todo el cine Spielberg- Lucas el que nos unió definitivamente.

Mientras se dedicaba a hacer auténticas maravillas de la animación 3D, dignas de
la varita de la ILM, ronroneaba ( y nunca mejor dicho, más adelante desvelaré su otra
pasión) en busca de cadencias y melodías, genuinas y especiales. Era un compositor
en potencia, lo descubrí cuando en mitad de los vacíos silentes de nuestras conversaciones, solía tararear melodías de cine…
¿Es tuya?, le preguntaba a menudo. ¡Si, a veces compongo en mi mente!, rascándose
la cabeza cuando respondía.
Sus influencias os las podéis imaginar: La centena de compositores de cine, actuales,
pero sobre todo los pasados, músicos de la New Age y electrónica analógicos que
pueblan nuestro paraíso sonoro. Incluso le hace hueco al jazz y el minimalismo, descartando y no despectivamente, la música más tribal. Su música es sueño y melodía, es un creador que con sus fuerzas profundas y en nombre de Selene, compone para mentes soñadoras y de oídos exigentes. Su relación con la armonía celta es desconocida,
pero supongo que pertenece a su fantástica imaginación melancólica. Ya eran muchas las cosas y
gustos en común, sólo faltaba una colaboración compartida y aquí lo expreso.
Entre sus herramientas no falta su amor indiscutible por el piano (como Enya o Vangelis) y lo que utiliza para crear tan bella música (hablando de su estudio digital)
lo usan grandes compositores como Klaus Badelt (Piratas del Caribe), Mark Ishman, Hans Zimmer
(Gladiator), Herbie Hancock, Russ Landau y hasta grupos como The Crystal Method.
Estudió solfeo por su cuenta y pronto dejó que sus manos, terribles vestigios de su
terrible inspiración, se explayaran sobre aquel mar de teclas blancas y negras, rielando
y navegando por melodías que como un poema endiablado de magia, se iba gestando
en su mente poderosa. Jose Manuel es conocido sobre todo por sus trabajos para
diferentes emisoras de televisión (publicidad, cortinillas, soporte de animación para sintonías y cabeceras, etc.) y ahora se embarca en el mundo de la banda sonora.
Cierra sus ojos casi felinos y acompañado de su gata Selene (15 años siendo su amante secreta) negra como la noche y de ojos como plenilunios, compone mientras cae lentamente el manto negro cosido de lentejuelas sobre el campo de Guayonje.
(Jose Manuel Pérez y yo en una de nuestras charlas cinéfilas)

El crepúsculo y el océano como proscenio son ideales para que éste "George Lucas"
del score, de rienda suelta a su magnífico talento. Ha compuesto para documentales,
cortos y cine experimental. Y no sólo compone bandas sonoras para videojuegos, sino
que él mismo los crea, pues otra de sus múltiples facetas es hacer videojuegos.
Y ya ni hablamos de sus “Macas” (máquinas recreativas Arcade de casi dos metros),
proyecto acabado y disponible para los nostálgicos que desean jugar al estilo de antaño.
Me quedo corto en elogiar a mi gran amigo Jose Manuel, no sólo porque me ha aportado quietud y miles de sonrisas. Junto a Beatriz, su mujer, me ha llevado a “exiliarlos” de ese otro mundo sombrío por el que muchos veces cabalgamos. Su amistad traspasa el materialismo y el interés, y como dicen que vivir sin amigos no es vivir, si me faltan dudaría de estar vivo.
Dispongo de miles anécdotas, todas ellas condensadas en las más de 500 bandas sonoras
que han puesto música a nuestra vida. Sería muy largo y hasta tedioso nombrarlas todas,
pero siempre he destacado un símil por el que me siento identificado. La película Remando al viento nos puede dar una idea. Byron y Shelley, dos poetas románticos,
y también aventureros, fueron ejemplos de Anam Cara, como a su manera lo fueron Han Solo y Luke Skywalker o Redford y Newman cuando prepararon “El Golpe”.
Como artista canario no olvida su tierra, pero “Lolo” sueña con componer para una
película que esté dirigida por Spielberg, o con tocar una partitura olvidada de John Williams…por soñar, hasta un viaje al pasado si se pudiera.

Jose Manuel Pérez trabaja en Selene Render Studio, su propia empresa, y ahora también
ofrece sus servicios como compositor. Es un neorromántico y cinéfilo reconocido.
Ha trabajado en numerosas emisoras de radio haciendo, como no, su Cámara y Acción.
Para escuchar su trabajo y tener más información visita su recién estrenado myspace: www.myspace.com/selenestudio

Debo citar su ingente generosidad, pues me ha regalado una pieza exquisita a la que
he titulado “El silencio de las Musas”, tema libre de copyright y que con mucho gusto usaré las veces que haga falta para que Euterpe despierte y me ayude con uno de mis poemas. Sirviendo su música y amistad de inspiración, sólo me queda brindar por él
y por su meditativo talento.
Texto y Fotografías: Juan G.Cairós. 2009

lunes 15 de junio de 2009

El arte de perder


(Fotografía: Lucha de águilas, Juan G.Cairós)
Como la lluvia bohemia de Paris,
va creando charcos de melancolía.
Y gasas de tiniebla en Londres,
cubren de manchas su pálido rostro.
Como la aurora ambarina en Egipto,
arrebata el velo celeste y matutino.
Así se cierran tus ojos de arena,
cuando el oasis de una lágrima,
se desparrama por el desierto de tu piel.

Como el tajo profundo y púrpura,
que hace sangrar el cielo de Tenerife.
Y las negras siluetas de la ciudad de Barcelona,
se yerguen danzando entre luces y sombras.
Así se desliza tu soledad entre las sábanas,
cuando la madrugada te confiesa,
que escondió una llama en tu vientre
.

En tu buzón se abriga el amor:
Mensajero que calienta la carta,
en su mochila de húmedos ensueños.
Así como el tiempo hace tiempo,
escupió estrellas para el estreno nocturno,
cientos de constelaciones fulguran,
en la noche tachada del destino.

Como ágil es el vuelo del colibrí,
cuando liba la sonrisa de una flor.
Así tus manos, dóciles raíces,
se entierran en la pulpa de la libertad.
“Enter” para un amor peregrino,
que atraviesa tu océano digital.

Pero llueve en Paris…

Como el arte de perder que chorrea,
por la pluma de Miss Beccaria.
Así caen las mañanas prometidas,
por el tobogán de tus mejillas.
Como trepan los años por la juventud,
agrietando la piel amada;
Así se va resquebrajando aquel monumento,
que fabricó nuestra locura.

Por un capricho sin empeño
¿En qué me he convertido?

En el vahído risueño y perdido,
que da vueltas en el tiovivo de tus sueños.


Como dejaré de soñar tu imagen,
espectro de mi tablero,
que a golpe de llanto y escuela,
dolor, amor, muerte o vida,
por cruel lontananza, ganó la partida…

Así dejará de soñar el sueño conmigo,
para ser el mísero actor de la realidad,
que por amor se volvió pesadilla.


"El Arte de perder" (Premio Azorín) es el título de la última novela
de la escritora Lola Beccaria y tomo prestado el
título para este poema. Libro que recomiendo
encarecidamente y que trata de la "locura" o amor de verdad que
tiene como escenario el ciber-espacio.


Texto y foto: Juan G.Cairós. 2009

jueves 11 de junio de 2009

Porque tú lo llamas silencio
















Ahora me siento capaz,
de propagar este amor,
¡Duende de mis quimeras!
por la melena silvestre del verso.

Me siento con fuerzas,
para liberarte de mis anhelos,
y crearte con la carne;
¡legítima avidez del deseo!

Que no me bastan tus ojos,
te lo dijeron los míos,
cuando desconsolada la piel,
acortó la distancia del cielo.

Y pidió el níveo abrazo,
de su aire lastimero:
Súplica aventurera que busca,
el amor de tu espectro.

Ahora me siento capaz,
de separar como Atlas,
los mundos de un reloj,
y partirlos a la mitad.

Que escape tu aliento,
por los poros del tiempo;
Y se castigue en estos labios,
cómplices del viento.

Porque los sentidos huyen,
de la cárcel de su dueño,
formando uno sólo:

El sol le puso estío,
los poetas lo llaman verso,
el alma dice que vida,
el enamorado beso.

La noche jura que luna,
el infinito universo,
mis brazos hambre,
tus ojos misterio.

Poesía prefiere el cuarteto,
la carne lo llama deseo,
la palabra no dice nada;
¡Porque tú lo llamas silencio!










Juan G.Cairós. copyright. 2009. "Al amor un poema"

jueves 4 de junio de 2009

Para un Poeta de Mar, (En memoria de mi padre)






Atendiendo la última voluntad de mi padre, como marinero y pescador que fue,
quería que sus cenizas reposaran en la mar. Ese día, inolvidable, hubo uno de los
crepúsculos más hermosos que recordaré. Mientras en el cielo y hacia el océano,
el sol estallaba su luz moribunda, en la montaña nacía un hermoso arcoíris que
bordeó la montaña de guerra cruzando todo el pueblo.



Poeta de Mar (En memoria de Lésimes Delgado, mi padre)



Con el último baño,
braceó tu espíritu polvoriento,
anhelando diluirse,
bajo el crepúsculo acuoso.
Los lirios se despedían,
arrojando su perfume:
¡Flores para un poeta de mar!
Y lágrimas de polen,
tiñendo las manos dolientes.
Tu ceniza bendita,
es un río de sonrisas,
y por su contorno viajero,
se esfuma el adiós.
¡Tienes Papá!
El nicho más hermoso;
De escamas sus maderos,
de espuma su mortaja.
Y el cementerio más lindo;
Con ramos de corales,
bordeados con plata de Luna,
y suspiros de sol.
Un océano que sumiso,
abre sus carnes líquidas;
Para que viajes por sus venas,
iluminadas de sal,
y halles el descanso,
en tu casa, que es la mar.
Nuestra patria atlante,
tu lecho sepulcral.

Al abismo que guarda,
la sangre del astro,
va tu alma sumergida;
Con la noche en sus hombros,
y en tus ojos la herida.
¡Flores para un poeta de mar!
Donde caiga tu polvo,
Neptuno plantará:
Un arcoíris en tu nombre,
que colores llorará.
Y de sus pétalos argentos:
¡La luna hará un collar!
Para que las noches sean días,
Y tu recuerdo viva más.


Juan G.Cairós. copyright 2009

.


(Fotografías: Flores y cenizas en el mar, por Manuel Reyes,

Puesta en Valle Guerra, el mismo día, Juan G.Cairós)


lunes 1 de junio de 2009

Para ti...Frente al mar


Frente a la mar, la que siempre está ahí para cultivarnos una idea de finitud, y después de
un relajante baño, saqué mi cuaderno para componer un poema.
El primer verso, que enseguida se adelanta a la inspiración, ya quería nacer en primera
persona, cosa que no me hacía gracia pues estas líneas os las quiero dedicar a vosotros,
los que me leéis. Y no lo haré con poesía, comprendo que es muy subjetiva y da pie
a múltiples interpretaciones, sino con el lenguaje más diáfano y cotidiano posible.
Después de haber descubierto un mundo que para mí tiene 35 años, de probar los
extremos de la vida- gozos y aflicciones-, de deambular por la espiral de la depresión
y saborear la sanación afirmando, sin dudas, mi lugar en este globo azul…
De saber discernir entre lo material y lo inmaterial confirmando lo que realmente es válido;
de acostumbrar a mi alma a que soporte las sacudidas de la existencia y a mi cuerpo los
azotes de la enfermedad…
He comprobado, sin mucho esfuerzo, que la paz individual adquirida con los años, es
el pasaporte hacia la felicidad. Muchos se preguntan si creen o no en el destino: Tengo claro
que es uno mismo quién lo elige. Que te equivoques forma parte del juego y existen avisos
de cambio que ejercen su labor en lo invisible, pero todos estamos conectados, nadie que
esté vivo escapa de esta bola suspendida en el cosmos.
Lo segundo que aprendí fue a dar gracias, ahora las doy a los que me leen y lo hago con
una cerveza en la mano, un sol dadivoso y ya macilento, escondido tras la franja azul.
Queda poco para el estío pero ¿Necesitamos que el verano nos recuerde que ya lo es
en lo más hondo de nuestro ser, sea la estación que sea?
Veo a muchas almas buscarse en el descanso dominical. El pescador que regresa, la
chica que doró sus blancos pechos, el anciano que ensimismado refresca sus horas bajo la
sombra de un árbol…Veo al que lleva horas bebiendo y dialoga en voz alta para que sea
escuchado. A los niños oigo dándose los últimos chapuzones del día, con sus inocentes
pero estridentes gritos. Y veo la mar y luego el cielo, y escucho su canción crepuscular.
Le doy otro trago a la cerveza y me acuerdo de los que se fueron, de los que están y de
los que aún no conozco pero sé que existen.
Y siento una dicha casi ridícula, pero real y sincera, que me embriaga y estremece.
Al mismo tiempo que siento lo privilegiado que soy por vivir donde vivo y de tener la
sangre que tengo. Que el alma se me hiciera poeta, no lo pedí, y como la vida
es un gran poema, pues cada año que pasa es un verso más…Puede que siempre
te salga un poema de amor, o de infelicidad; seamos un epítome existencial condensado
en la belleza de un verso o una catarsis constante en busca de la verdadera luz.
Lo cierto es que ante lo desconocido somos bisoños alumnos y todos iguales, y la
realidad ahora se escribe en presente subjetivo. Y lo conjugas hasta que exprimas
sus posibilidades: Amistad, Amor, Familia…
Y erramos, hacemos daño, jugamos al amor, tiramos los dados a ver qué pasa.
Aprendemos, rectificamos, nos corregimos y nos corrigen, pero siempre estamos
en nosotros, como la unidad que ansía la alianza perpetua.
Otros, la mayoría, sienten que su vida es una canción que repite su estribillo hasta
que descubre que en su vieja gramola hay canciones olvidadas y otras sin escuchar.
Dándole este repaso y valorando lo más importante, sin duda es el amor, germen
de la armonía e indiscutiblemente simbólico, lo que más merece la pena sobreexplotar.
Hasta que ya no te queden fuerzas, hasta que te fundas en la persona amada…Amar
como un loco, pues los cuerdos pierden el tiempo razonando y dicen que los infelices
e insatisfechos lo son porque renunciaron a la locura.
Me tomo otra cerveza y lentamente dejo que la noche me envuelva, con el frescor
de la playa y al ritmo del vaivén de las barcas. Dejo de luchar conmigo mismo y permito
que todo fluya. Paso de todo menos de la batalla púrpura que hizo capitular al astro rey.
Dejando un rastro de sangre en el firmamento es la luna quién se corona reina y con ella
da comienzo el gobierno femenino, tan proclive a pasionales escaramuzas, a olores intensos
al rumor de la cueva de Hécate y propensa a desbordamientos. Noche preñada de líquidos y
helados de crema, a vino tinto y marisco, a música de los 50’s y miradas prolongadas.
A tórridas imaginaciones y socarronas ficciones… resumiendo, a la vida misma.

Gracias por leerme. Para cuando no tengáis ganas (como yo últimamente pero sujeto a cambio inminente) de leerme, podéis visitarme en La mirada fotográfica, un apéndice de este blog donde lo que expreso lo hago a través del visor de mi cámara fotográfica.


Juan G.Cairós, 31 de mayo de 2009

viernes 29 de mayo de 2009

Poema del soldado


(Fotografía: Soldado de plomo, Juan Cairós)
Quiero,

Ahora que lucho por tu reino,
vaciar de sentido las formas,
desmentir las culpas del cielo,
barrer con mi aliento la crítica,
y quedarme sólo en el viento.

Verte desnuda desde la ventana,
de mi baño poliedro;
¡Olerte en la tierra mojada,
de la lluvia mi tintero!

Nadar contigo por el jardín,
De caracolas, si puedo;
Polinizarte en las canciones,
multiplicarte en el recuerdo.

Ante el sagrario de violetas,
decirte: Si, quiero.
De camino al nuevo sol,
por su férvido cabello,
sobre lo más bajo,
y por encima del aguacero:
Montar contigo en la tuerca,
que se le escapó al relojero.

Y reírnos de los años,
del tiempo y sus punteros,
soplar el polvo de la carne,
sobre el agua de los besos.

Quiero,
consumirme entre palabras
ahora que eres el fuego;
Huir en la burbuja púrpura,
exhalada por el verso.
El amor es un poema,
y toma el alma como lienzo.
Como un soldado obediente,
por tu desfile de miedos,
con los tambores de tu pulso,
en mi pecho latiendo…


Quiero ofrecerte:
La osadía de mi cuerpo,
para que tu ráfaga apasionada,
me acribille entero…
Que juzgue tu corazón,
mi espíritu insurrecto;
Si serví a la nación de tus ojos,
o han sido traicioneros.



Juan G.Cairós. copyright. 2009 (“Poema del soldado: Al amor un poema”)




domingo 24 de mayo de 2009

EMILIA ESPERANZA FERNANDEZ RODRIGUEZ







Cuando el amor ya ha marchitado, ocupa su lugar el olvido y la transformación.
Donde antes crecía fuerte y puro, ahora sólo queda un lugar vacío y sin sustancia.
Pero eso es en el mejor de los casos, pues los seres humanos- víctimas de nuestra
propia naturaleza posesiva, egoísta y destructiva-, nunca aceptamos cómo vienen
las cosas y por qué nos suceden.
Un miércoles 20 de mayo de 2009, a las 8 de la noche, el pueblo de Tacoronte
recibió la sombría visita de la muerte. Hacía su ronda junto al odio por sus calles,
ambicionando borrar de la existencia la pureza de Emilia, una joven que terminaba
su jornada de trabajo en una tienda.
La muerte vestía con el uniforme de asesinato y escogió a un alma oscurecida por
la rabia y la cobardía. Al amor lo habían manchado de violencia y dejó de serlo
cuando, la misma fragilidad de una piel que antes albergaba los besos y las caricias,
se tornó en injusto destino de los golpes machistas.
El hado cerró los ojos, la noche se tapó los oídos, nadie excepto el silencio de esa
muerte henchida de ira, pudo enterarse de su tenebroso designio.
Maldito el tiempo, maldita la soberbia de aquel que se cree con derecho a quitar
la vida a un ser que despertó y pudo zafarse de las fauces y zarpas de la violencia de
género. Emilia tuvo que enseñar a su mente a convivir con el miedo, a reclamar la
esperanza de cambio en una vida que la había maltratado por la falsedad de un amor
hipócrita e interesado. El cielo donde la existencia dibujó su destino, línea a línea,
fue torturado y vejado por el de su asesino, que con sus negruras y viles intenciones,
escupió de obscuras tonalidades lo que su promesa de felicidad había pintado de
vivos y alegres colores.



¡Eso no es amor! ¡Eso no es hombre ni es nada!
Tuve la oportunidad de asistir a la manifestación en recuerdo de Emi. Fue silenciosa y
reprimida; la estela de la impotencia pisaba sobre el fango del rencor, pero el respeto
a sus familiares se impuso y terminó por otorgarle todo el merecido protagonismo.
Sentí un profundo cisma entre lo que es amor y desamor, soberanía y esclavitud.
Nadie pudo hacer nada por evitarlo, ni las leyes sirvieron ni las advertencias.
Ni siquiera el dolor y el terror de Emi, justificado en la mísera pulsera que la unía a
la única posibilidad de escape, pudieron frenar la demoniaca intención de su asesino,
que la esperaba sentado en la acera de los aparcamientos.
Un alma ya poseída por el final de la luz, con sus sentimientos ciegos de odio, que
quería llevarse el espíritu refulgente de Emilia como postrero trofeo a su existencia
sin sentido y sin motivo.
Tacoronte no olvidará a Emi ni tampoco tolerará que en las beldades de su tierra
se burle el mandato omnisciente de la muerte. Cada ser con su tiempo y espacio,
con su sino y su misión…Ningún espíritu por muy umbría que tenga su vida, tiene
el derecho, primero de obligar a otro que lo ame y segundo acabar con su tiempo.
La maldición de la mujer maltratada crece silente, y a la espera de que las voces
se alcen altaneras y ruidosas, pues en medio del comprensible sufrimiento,
se debe hostigar la venganza para que con su ímpetu unido y fortalecido, vigile
los pasos de quienes, como este asesino, viven para mortificar y nutrir de infelicidad.
A Emilia le tocó pero ya descansa, no sé si en paz, pues le arrebataron la luz, pero
desde la otra dimensión y cual guerrera, se unirá como tantas otras mujeres para
seguir luchando allende este infierno que llaman vida.
Emilia es otro verso ornado de pena en la elegía que escribe la historia dedicado
a la fragilidad femenina. Porque la mujer, la más débil representante del “amor” humano,
víctima de las mentiras que cometen otros en su nombre, pese a todo, seguirá creyendo
en él. Porque los que nacen para amar no deben morir jamás en nombre del amor…Y en nombre del amor ayuno rabia y desespero para escribir y dedicar estas líneas a Emilia y sus
familiares. Sirvan también para expresar mi condolencia y deseo de que, como hombre, no
me vuelva a dar vergüenza por algunos de mis semejantes. Como alma, libre de géneros y
desnudo de materia, también deseo que la voz de la mujer se llene de orgullo y se libere
del miedo; que destruya los límites que impusieron los criterios machistas y despierte el
espíritu belicoso e instintivo que lleva tanto tiempo dormido.
Por Emilia…Por la mujer…Por la paz y la felicidad.


Por el AMOR.


















Texto y Fotos: Juan G.Cairós. 2009